Errores en la redacción web: los fallos más comunes en redactores novatos

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Errores en redacción web


Seguramente a muchos les pasa (o les ha pasado) que cometen infinidad de errores en la redacción web. Y no me refiero a erratas o errores gramaticales. Ni siquiera los buenos redactores están exentos de cometerlos. Me refiero a los errores en los que incurrimos al crear y estructurar los textos para nuestros lectores.


A los buenos escritores les puede resultar natural escribir sobre casi cualquier tema. Y si provienen del mundo de las letras, puede que hasta sean genios de la prosa. Sin embargo, ese talento no garantiza el éxito en la web. Este depende en gran medida del ojo crítico de los lectores. Es bien sabido que los internautas no buscan ser cautivados por un genio literario. Solo buscan información y entretenimiento.


Un escritor brillante puede sentir frustración cuando tiene que escribir para la web. Las dificultades están ahí y a veces conectarse en un nivel efectivo se vuelve una odisea. Ahí se presenta la dicotomía entre escribir "como me gusta" y escribir para nuestro lector. Entonces dudamos sobre nuestras habilidades. Y empezamos a cometen errores críticos por desconocimiento o por capricho.  


Los errores más comunes que cometen los nuevos escritores al crear contenido para Internet


1. Escribir oraciones demasiado largas

A los lectores digitales no les importa si somos el próximo Shakespeare. En Internet hay que seguir la corriente y hacer que nuestros lectores nos amen. Si insistimos en escribir oraciones interminables solo los ahuyentaremos. Las oraciones largas dan dolores de cabeza a la mayoría de las personas, así que mejor evitarlas. La audiencia de Internet quiere información y en lo posible que esté presentada en pedazos.

No hagamos que nuestra audiencia tenga dificultades para leer nuestro contenido. No todos nuestros lectores tienen grados universitarios. Por eso, escribir de manera clara y sencilla deberá ser nuestro objetivo. Podemos emplear oraciones cortas y concisas, sin tanto rodeo. Si hacemos esto, más personas nos leerán. Y seguro volverán por más. Por lo tanto, la premisa es escribir para nuestra audiencia y no para nuestro ego.


2. Despreciar la repetición

Otro de los errores en la redacción web puede ser el más difícil de evitar. Esto se debe a que nos enseñaron que repetir palabras vuelven feos los textos. Es por este motivo que aprendimos a usar sinónimos en lugar de repetir la misma palabra una y otra vez. El uso de sinónimos aumentará la calidad literaria de nuestro texto. Sin embargo, este será ignorado por los motores de búsqueda.
 
Muchos redactores novatos no sacan provecho de las palabras clave. Mi consejo es reprimir ese instinto de sustituir con sinónimos en lugar de usar las palabras clave. Ellas son las soberanas de los motores de búsqueda. Y el mundo de los motores de búsqueda tienen a las lectores y a los generadores de contenido a su merced. Entonces, si las audiencias son nuestro objetivo, sigamos repitiendo las palabras clave. 

Por supuesto, no me refiero a rellenar huecos con palabras clave. Sino, evitar el sacrificio de una palabra clave solo porque usamos la misma expresión en oraciones anteriores. Debemos acostumbrarnos a usar la misma frase varias veces mientras redactamos para la web. Esa es la manera en que "piensan" los algoritmos de Internet. Así que demostremos que también podemos pensar como ellos.

Errores en redacción web


3. Priorizar el estilo antes que el contenido

Está más que claro que el contenido es el rey de Internet. He leído y escuchado esto tantas veces que no hay por qué refutarlo. La información es la que impulsa Internet. Nadie o, mejor dicho, muy pocos se fijarán en nuestro estilo de escritura. Casi el 99% de la audiencia de nuestro sitio web pasará por alto el estilo por completo. Ni siquiera es eso lo que buscan en nuestro sitio. Quieren el contenido. La mayoría de los internautas ha escrito una palabra clave en un motor de búsqueda y quiere las respuestas rápido. Y nuestros sitios web están ahí para entregar la información inmediatamente.


Si podemos entrelazar el estilo con el contenido, pues hagámoslo. Pero para ello debemos asegurarnos de ser directos, concisos y entregar rápidamente el contenido centrado en las palabras clave.


4. Ser excesivamente perfeccionistas

El perfeccionismo puede ser nuestra perdición. Está ahí solo para matar nuestra productividad. Una buena regla general es publicar tan pronto como esté listo nuestro escrito. Dar muchas vueltas revisando cada detalle no es productivo y nos quita tiempo valioso. Ese tiempo que gastamos revisando podríamos usarlo para seguir generando contenidos.


Ser muy perfeccionistas puede ser contraproducente para nuestra web. Si leemos nuestro trabajo una y otra vez, produciremos mucho menos. La red quiere que creemos contenido nuevo y de valor. Tanto a los motores de búsqueda como a los lectores les encanta esto.


Por otro lado, el perfeccionismo nos niega la oportunidad de actualizar nuestras páginas. Es importante para los motores de búsqueda que las páginas web no sean estáticas. Si nuestros textos salen perfectos a la primera, es probable que nunca necesiten edición.

Corregir los errores de nuestros textos web de hecho tiene un propósito valioso. Cada vez que los actualizamos, se vuelven a publicar y estos envían nuestro sitio web a los motores de búsqueda. Con esto queda claro que estamos mejorando activamente nuestro sitio web. Volver atrás y editar el contenido o los errores nos ayudará a obtener clasificación y tráfico en Google y en el resto de los motores de búsqueda.


5. No pedir ayuda

Incluso los mejores escritores necesitan ayuda para asegurarse de que su contenido es fácil de leer. En estos casos, podemos recurrir a un corrector para que nos dé una mano. No es necesario que sea un corrector profesional, sino alguien con criterio. Debemos ser conscientes de que estamos redactando para las masas. Por lo tanto, la persona que vaya a ayudarnos puede ser alguien que esté al mismo nivel que nuestro lector habitual. Ella nos ayudará a simplificar nuestra escritura para el resto de la audiencia. Y nuestros lectores lo agradecerán mucho.


Los demás no necesariamente ven las cosas como nosotros las vemos. Tener otro par de ojos repasando nuestra escritura nos ayudará a aclarar partes confusas de nuestro texto.


En resumen, escribir para miles de internautas limita la complejidad de nuestra escritura. Es el sacrificio a realizar si queremos atraer a la mayor cantidad de personas. Todavía podemos buscar ser creativos, simplemente tenemos que comunicar esa creatividad en un lenguaje fácil de entender.


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